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RE-FORESTEMOS: POR CADA 1.000 LIKES, PIPEQ-IDA PLANTARÁ 100 ÁRBOLES
Foto: Edgar A. Campos

Entrevista de Jheysson Salas[1]

Felipe Henao es líder social y protector de la puerta norte de la Amazonía colombianaLa Amazonía colombiana es una de las seis regiones naturales de Colombia ubicada al sur del país. Limita por el norte con la Orinoquía, por el Oeste con la región Andina, por el este con Venezuela y Brasil y por el sur con Perú y Ecuador. Comprende cerca del 50% del área terrestre colombiana y es la zona menos poblada del país. La conforman los departamentos de Amazonas, Putumayo, Vaupés, Caquetá, Guainía, Guaviare y parte del Meta y Vichada. Hace parte de la selva del Amazonas que es la más extensa zona forestal del mundo., youtuber-ambientalista y fundador de PipeQ-ida, una iniciativa social que busca reforestar la selva amazónica en el departamento del Guaviare. Conozcámoslo a través de la siguiente entrevista

 
¿Qué es PipeQ-ida y su comunidad de Q-idanderos/as?

La iniciativa parte de la situación tan preocupante que tenemos en nuestro territorio. Desde el 2015, las cifras de deforestación, contaminación y desgaste de nuestros recursos naturales eran ya alarmantes. Así que con un grupo de cinco amigos nos reunimos para pensar qué hacer. 

Decidimos que queríamos generar contenido, pero saliéndonos de los patrones que había en las ciudades, nosotros queríamos hacer un contenido a través del cual la gente aprendiera y retribuyera a la sociedad. Llegamos a la conclusión de conectar nuestro territorio como puerta norte de la Amazonía con sus pobladores y, al mismo tiempo, hacer un llamado a la conservación inmediata. Como se dice popularmente, «lo que no se conoce no se cuida». Las redes sociales, especialmente Youtube, serían nuestras herramientas para interactuar con la gente, unificar fuerzas y lograr resultados positivos.
 
Por qué el lema «No somos generadores de contenido, sino de cambio»

            Cuando lanzamos la iniciativa eran solo vídeos, básicamente educativos, sobre la riqueza e importancia de preservar nuestro territorio. Sin embargo, después de algunos viajes y de haber compartido la idea en varios espacios, rearmamos el proyecto y no solamente destacábamos el mensaje de «somos Amazonía», sino que nosotros debíamos ser los primeros en dar ejemplo, en actuar. Comprendimos pues que teníamos que dar un paso a la acción social-ambiental con la comunidad y las instituciones.
 
La propuesta de que por 1.000 likes ustedes siembran 100 árboles, ¿cómo es eso?

Nosotros partimos de una situación financiera y ambiental bien difícil, resulta que Calamar – Guaviare es un municipio de sexta categoría, sin recursos propios suficientes para nada; el presupuesto anual para medioambiente apenas son 18 millones de pesos, además de que en Calamar no tenemos un vivero propio, el más cercano está en la capital a 80 km. Nosotros arrancamos sin cámaras, sin moto, todo era voluntario, la cámara la sacábamos de donde yo trabajo Telecalamar, ellos nos prestaban la cámara y el sonido.

Nosotros buscamos los árboles donados y eso cuesta: el transporte, gastos de oficio, gastos de gestión, tiempo, buscar voluntarios/as. A aquellas personas que le dan un like a nuestras publicaciones, no les cuesta nada. La propuesta ha tenido éxito con crítica, por supuesto, porque hay gente que nos interpela y exige que los sembremos directamente, sin esperar los likes. Pero y los recursos de dónde los sacamos… Nuestro objetivo es cuidar nuestro territorio, sí, pero para eso necesitamos recursos.
 
¿Qué dicen los vecinos y vecinas de Calamar de esta iniciativa?

En Calamar no hay ninguna alternativa de ocio decente, no hay una piscina, ni hay un cine, un teatro, un polideportivo en condiciones. Aquí se restringe todo el ocio al alcohol. A pesar de ello, a medida que la gente iba oyendo nuestro cuento, pues nos querían ver en acción: cuidando. Pienso que se suele tener una referencia más clara cuando se da ejemplo. 

La campaña más bonita ha sido «Calamar limpio se ve mejor». Consistía en comenzar limpiando de la casa hacia fuera, después la calle y el barrio, luego los parques y espacios públicos hasta llegar al río. Llegamos a ser 100 personas. ¡Fue hermoso!

Actualmente estamos impulsando y acompañando un grupo de mujeres por la conservación del medioambiente y los derechos de la mujer, para denunciar la violencia contra ellas porque aquí se presenta mucho. La Corporación Mujer Flor del Guaviare que son chicas de PipeQ-ida y Digital Co-Bosques. Esto son señales que cada vez más vecinos y vecinas comparten y se suman a nuestras iniciativas.

Nosotros hacemos un registro audiovisual y fotográfico de todas las intervenciones, con eso vamos a los colegios e instituciones y hacemos pedagogía, Para muchos aquí somos referentes, una iniciativa abanderada por nuestro municipio. 
 
 Desde San José hasta Calamar solo vimos potreros y vacas a lado y lado de la carretera. Es abrumador

Yo soy bombero hace 14 años, y el año pasado logramos salir a cerca de 170 incendios en Calamar ¿un pueblo tan pequeño tener a veces entre 7 y 10 incendios por día? Y eso que fuimos donde pudimos intervenir, hay sectores que por seguridad no podemos ir o donde ya el incendio está tan avanzado que con las 15 unidades de bomberos no damos abasto. Este pueblo parecía un humero

Hace poco en los medios nacionales se le puso nombre a la deforestación en el Guaviare: Nebio Echeverry. Aquí todos lo sabíamos. Ni siquiera son los campesinos, ellos mismos son los primeros en llamarme y decirme quién ha llegado a la vereda a deforestar. Yo presento la denuncia ante la fiscalía, pero nada. No se recibe atención alguna. Así es difícil atajar la deforestación.
 
¿Algún balance del impacto ambiental que ha tenido la idea?

Hemos logrado impactar en 100 hectáreaExtensión de tierra correspondiente a una dimensión de 100 metros por 100 metros.  Se estima que la deforestación de esta área emite aproximadamente 400 toneladas de carbono.s de bosque reforestadas en nuestro territorio. Hoy siguen su evolución y esperamos que se unan a esas 1.600 hectáreaExtensión de tierra correspondiente a una dimensión de 100 metros por 100 metros.  Se estima que la deforestación de esta área emite aproximadamente 400 toneladas de carbono.s de bosque que tenemos en una finca. Así que tendríamos 1.700 en total aquí en Calamar, nuestro objetivo es generar un corredor para nuestra fauna y su ciclo de vida en nuestro territorio. 

Al mismo tiempo estamos trabajando para la conservación de nuestras fuentes hídricas, por ejemplo, el río Unilla, que es uno de los afluentes más importantes de nuestro departamento y que conecta con el río Vaupés. Nuestra última intervención fue una campaña que llamamos «el río Unilla limpio se ve mejor», con ese trabajo logramos sacar 3.8 toneladas de desechos con aproximadamente 70 voluntarios. Encontramos desde las carpas que cubren las lanchas, hasta munición de la misma guerra que había aquí. 
 
A propósito de guerra, todo apunta que ahora es contra los bosques, lideres sociales y desmovilizados/as…

Muchos creyeron que con la firma de los Acuerdos de Paz nuestro territorio iba a mejorar, que las cosas iban a cambiar para mejor. Pero yo siempre fui sincero y sabía que, cuando se firmara la paz en este territorio, iba a empezar la guerra contra el medio ambiente. Cuando las FARC estaban aquí existían por obligación los llamados «mandatos», que eran directrices sobre cómo intervenir en el medio ambiente, incluía el despeje de troncos del río para que las embarcaciones bajaran, por ejemplo. Pero no eran mandatos orientados a la conservación, donde nosotros sí estamos trabajando.

Nosotros hemos recibimos amenazas, en una ocasión nos dañaron una cámara que tenía 15 días de comprada y en otra ocasión tuvimos que encerrarnos en la oficina a pensar qué hacer con nuestras vidas, familias, con nuestros proyectos a futuro. El último hostigamiento fue una moto que se parqueó frente a la casa y la fotografío; la casa no estaba en venta ni con aviso de arriendo. Hay esquemas de seguridad, pero, siendo sinceros, a veces ni ellos mismos se pueden cuidar. En repetidas ocasiones los hemos llamado y me han dicho que están en orden de acuartelamiento, así que no pueden acudir. 

Quién se iba a imaginar que ser defensor de los recursos naturales fuera a generar tanto riesgo. Nosotros consideramos que para sobrevivir aquí, es con la protección comunitaria. Ellos siempre están pendiente de nosotros. 
 
Cuál es el camino por seguir de PipeQ-ida y la comunidad de cuidanderos y cuidanderas 

El año pasado hicimos nuestra primera gira por Europa y Latinoamérica. Nuestra iniciativa fue muy bien acogida y queremos seguir trabajando en que se conozca y reconozca a nivel internacional. Hemos recibido apoyo material por parte del Consejo Noruego para adquirir algunos equipos.

Pero nuestro sueño es crear el bosque digital más grande de Latinoamérica. La idea es que, a través de una página web, la gente desde cualquier parte del mundo pueda comprar un árbol amazónico de nuestro vivero: abarco, flor morado, ocobo, mataratón, moriche, flor amarillo, etc. La persona que adquiera el árbol podrá seguir todo el proceso de plantación, cuidado y desarrollo. El objetivo es crear una comunidad de Q-idanderos/as también a nivel internacional. Queremos reconectar las personas de la ciudad con la naturaleza, que ellos nos colaboren financieramente y nosotros, con estos recursos, proteger el bosque y su biodiversidad reforestando. 

 
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[1]Estudiante de maestría de la Universidad Libre de Berlín, en pasantía en la PID Amazonía-Guaviare

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2019-07-11