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LO QUE NOS ENSEÑA LA ACTUAL PANDEMIA SOBRE LA REGIÓN TRANSFRONTERIZA AMAZÓNICA
Por: Catalina Serrano, CINEP

Según un reciente boletín de la Red Transfronteriza para Enfrentar la Pandemia por el COVID-19, los municipios de los tres países ubicados en la línea fronteriza entre Colombia, Perú y Brasil tienen un mayor número de casos confirmados de la enfermedad y además presentan mayor velocidad de contagio. Estudios previos desarrollados por la Fundación Fiocruz de Brasil mostraron que la infestación del mosquito Aedes aegypti, principal vector causante del dengue tenía mayor concentración precisamente en las zonas próximas a los limites nacionales. ¿Cuáles son los determinantes de esta situación en la región transfronteriza amazónica? La respuesta a esta pregunta pasa por entender la forma en que los Estados nacionales han configurado históricamente la región y el dialogo que este proceso ha generado con las poblaciones locales.


Gráfica 1: Muertes confirmadas diarias por COVID-19 en la región de frontera entre Colombia, Perú y Brasil. Fuente: Boletín de la Red Transfronteriza para el Enfrentamiento de la Pandemia por COVID-19.

Para conversar sobre esto desde un enfoque que pretende ir más allá de los límites nacionales, el pasado 21 de julio se reunieron representantes de Perú, Brasil y Colombia en el conversatorio “La región fronteriza: cotidianidades, gobiernos propios y apuestas de soberanía”[1] en el que estuvieron como invitados el profesor Carlos Gilberto Zarate, coordinador del Grupo de Estudios Transfronterizos de la Universidad Nacional de Colombia; Paulo Peiter, investigador de la Fundación Oswaldo Cruz de Brasil, José Benhur Teteyé indígena Bora de Colombia y Miguel Macedo, Antropólogo del Instituto del Bien Común en Perú, en un debate conducido por Catalina Serrano, investigadora del Cinep/PPP.
 
Rompiendo el mito del Estado ausente:

Un primer elemento con el que se abrió la reflexión tiene que ver con los imaginarios sobre la región y sus efectos concretos en las intervenciones que allí se realizan. En diferentes escenarios se representa a la Amazonía como un inmenso bosque verde, desprovisto de poblaciones humanas, abandonado por los Estados nacionales y, por ende, en una situación de desgobierno. Aunque la actual crisis evidencia las falencias en infraestructura y enfoque que han tenido los Estados nacionales para atender a sus ciudadanos, es contrastante la prontitud con que se han formulado propuestas como la consulta previa virtual o la legalización del grilagem que pretenden continuar con la extracción legalizada de recursos naturales en la misma región.

Esta ambigüedad abre la pregunta sobre cuáles son las formas particulares en que los Estados nación han escogido hacer presencia en la región[2]. Al respecto, el profesor Carlos Alberto Zarate Botía nos ofreció un panorama histórico de la conformación de los Estados Nación en la frontera Colombia-Perú-Brasil. Un primer elemento es el fuerte vínculo que, entre finales del siglo XIX y principios del XX, se dio entre las economías extractivas del caucho y la borracha y el proceso de delimitación de las fronteras nacionales; las casas comerciales caucheras fueron los actores centrales en la definición de políticas públicas desde los tres países para la región, de hecho, durante varias décadas, los gobiernos centrales se encontraron en situación de subordinación frente a estos poderes locales. El proceso de consolidación de las fronteras fue entonces un único proceso global construido entre diferentes sociedades y naciones, no se trató de la consolidación de tres fronteras, sino de un proceso transfronterizo único que produjo una única región transfronteriza.

Las dinámicas históricas y actuales de esta región dan cuenta de una única sociedad en términos de movilidad, parentesco y redes de comercio. El mejor ejemplo puede hallarse en ciudades fronterizas como Leticia y Tabatinga, apostadas a ambos lados de la frontera Colombia y Brasil, las cuales, en términos del indígena José Benhur Teteyé, son ciudades siamesas pues pese a tener cabezas distintas comparten un mismo cuerpo o territorio, el cual es apropiado de manera integral por los indígenas. Estas urbes, así como otras presentes en el interior de los tres países nos hablan de la existencia de una Amazonía urbana, lejos del imaginario tradicional sobre la región. Igualmente, como bien lo apuntó Benhur, las dinámicas de la región transfronteriza también se establecen en torno de pequeñas poblaciones con gran dinamismo como El Estrecho, Tarapacá, e Ipiranga, entre otros.

Políticas públicas orientadas hacia la exclusión:

La primera conclusión de Zarate es que mientras que las sociedades que habitan en la frontera mantienen una unidad y un flujo de relaciones constante, los Estados nación tienden a compartimentar la región a través de políticas públicas descoordinadas y formuladas desde el desconocimiento de las dinámicas propias de la región. Los pueblos indígenas, preexistentes a las demarcaciones estatales, son invisibilizados al no constituir sujetos propicios para la construcción de los Estados. Al respecto José Benhur señala cómo los discursos gubernamentales se refieren con frecuencia a “nuestros indígenas”, expresión que denota una presunción de propiedad, pero no de responsabilidad frente a las acciones necesarias para la garantía de sus derechos.
Se trata, en palabras de Benhur Teteyé, de un olvido planificado: en la formulación y ejecución de políticas públicas, una de las opciones posibles es no hacer nada y esa es la opción que los gobiernos toman con frecuencia. El sentimiento de exclusión es una constante para los pueblos indígenas de la región: “Los abuelos lo dicen, en este proceso de construcción de Estado Nación, si seguimos excluidos no habrá paz ni para los territorios ni para el país” (Benhur Teteyé).

La historia del pueblo indígena Bora es un buen ejemplo de lo anterior, originarios del río Caguinarí, fueron separados forzosamente durante la época cauchera para habitar en diferentes territorios de Colombia, Brasil y Perú, pese a que durante décadas permanecieron separados, circunstancias distintas han propiciado su encuentro e integración: “Nosotros somos colombianos y luego Bora, y los del Perú son mucho más peruanos que Bora y eso no tiene connotación importante hasta cuándo se va al tema de las atenciones locales” (Benhur Teteyé).
De hecho, todos los invitados coincidieron en afirmar que la diferencia de nacionalidad entre estas poblaciones se marca fundamentalmente en las garantías de acceso a derechos: “El ciudadano es aquel que está dentro del límite político de un país y el extranjero quien está afuera, una persona se torna extranjero al cruzar este límite y esto impacta en el acceso a derechos y servicios públicos como de la salud” (Peiter).

Dos formas diferentes de comprender la frontera

Paulo Peiter brindó algunas claridades conceptuales útiles al propósito de comprender las diferentes políticas que se establecen sobre la región transfronteriza. Existen pues dos lecturas principales a través de las que se aborda el manejo de las fronteras, dentro de la primera, el extranjero aparece como un potencial enemigo que debe ser controlado y vigilado. La presencia militar es clave pues apunta a reducir la porosidad de las fronteras, así como a generar contención, seguritización y criminalización de los puntos de contacto. Un claro ejemplo de este enfoque fue la decisión del presidente colombiano Iván Duque de militarizar las fronteras como principal estrategia para controlar la proliferación del virus.

Una segunda lectura reconoce en las fronteras un eje de oportunidades para el intercambio cultural y social, por lo que sus políticas públicas están orientadas a facilitar el encuentro a través de alianzas e infraestructuras comunes de comunicación. Esta lectura más progresista fue crucial durante las décadas de los noventas y dos mil, en donde gobiernos como el de Lula Da Silva apostaron al fortalecimiento de bloques económicos como el de Mercosur y Unasur, así como otras iniciativas que fomentaron la cooperación entre los países del continente.

Las decisiones establecidas entre un enfoque y el otro corresponden no solo a las tendencias ideológicas de los gobiernos nacionales, sino también a macro determinantes globales. Retomando los planteamientos de Ulrich Bech, Peiter afirma que los riesgos ecológicos, sumados a la amenaza terrorista, han legitimado un enfoque militarista de las fronteras, a su vez, los riesgos sanitarios legitiman las acciones de contención y bloqueo de la movilidad y el contacto social.

Esto último coincide con la afirmación de Zarate que reconoce, en las actuales medidas de manejo de las fronteras amazónicas, estrategias deliberadas de control territorial funcionales a las condiciones de predominio del extractivismo y de desconocimiento de las poblaciones indígenas de la región transfronteriza.

Influencia de las políticas de frontera en los procesos de salud, enfermedad y cuidado

De acuerdo con Peiter, el escenario ideal para la atención de una pandemia en la región transfronteriza es la planificación conjunta entre los tres países con base a información confiable sobre los contactos, posibles contagios y necesidades concretas de la población, dichos registros son cruciales no solo para atender los impactos de la enfermedad, sino también ante procesos de inmunización en caso de tenerse una vacuna.

En este sentido, las restricciones a la movilidad e intercambio de información entre los tres países plantean un desafío para el ejercicio de planeación de respuestas ante la crisis, más aún, teniendo en cuenta que, la población de la región no suele asentarse bajo patrones estables. Compartir información entre los países requiere entonces de regulaciones legales que partan de acuerdos de confianza entre los tres países, los cuales no pueden ser interrumpidos con cada cambio de gobierno; “La información pasa, pero más en circuitos informales, los microorganismos y patógenos atraviesan la frontera, pero los derechos son parados en el límite internacional” (Peiter)

Ante estas dificultades, se resalta la agencia y autonomía de las poblaciones locales y de las estructuras de gobierno propio indígena para atender y proteger a sus poblaciones a partir de las herramientas que se tienen disponibles. Según Benhur, estas estrategias sumadas a la solidaridad de la sociedad civil son las que han respondido de manera efectiva a las necesidades de la población en el marco de la actual pandemia.

Aprendizajes finales:

Afirmar que la Amazonía se ha constituido históricamente como la periferia de los países centrales, no significa que ésta sea una periferia en sí misma, sino que son las decisiones de gobierno tomadas desde el centro de los países las que producen social y políticamente la periferia. No se trata pues de una ausencia del Estado, sino de Estados Nacionales que se han construido histórica y localmente a través de modelos extractivistas, y en donde no se reconoce a las poblaciones indígenas locales como ciudadanos de las naciones con facultades autónomas para el autogobierno.

Para responder a la actual crisis es fundamental superar el enfoque de vigilancia y limitación de circulación de personas y mercancías, y adoptar un enfoque que reconozca las realidades cotidianas de las fronteras. Siguiendo el ejemplo de los indígenas, quienes han visto en la pandemia una oportunidad de fortalecimiento inter-organizativo para asumir localmente el cuidado de sus poblaciones, es importante Integrar las políticas públicas de cuidado y atención en salud -entendida desde un enfoque sistémico. Para ello es clave el establecimiento de acuerdos de confianza, cooperación y comunicación entre gobiernos de los tres países, la experiencia de diálogo entre pueblos indígenas y sociedad civil es un buen ejemplo de los alcances de este tipo de acciones. 


[1] Espacio convocado por una alianza de organizaciones como el Cinep/PPP, la Fundación Gaia y la Fundación Natura y apoyado por PID Amazonía.
[2] Siguiendo las apreciaciones de la antropóloga brasilera Flavia Melo, antropóloga quién después de estudiar los programas de asistencia social del gobierno brasilero, nos invita a preguntarnos por las formas particulares en que los Estados han escogido hacer presencia en la región.

Noticias
2020-11-18

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