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LAS GUARDIANAS DE LA NATURALEZA
Por: Natalia Jiménez, miembro de Fundación Natura, aliado PID Amazonía

En el mes de octubre, Regina Matapi, Janeth Tanimuca, Enith Yucuna, Anita Yucuna y Adiela Matapi dejaron sus chagras para venir a Bogotá a recordarles a los no indígenas el rol de las mujeres como guardianas del bosque, del suelo, del agua y de la vida. El 15 de octubre las cinco, en representación de 33 mujeres del resguardo Mirití Paraná (Amazonas), presentaron el resultado de su trabajo de investigación y documentación de sus saberes tradicionales del manejo de la chagra.

Este proceso es financiando por el proyecto Corazón de la Amazonía y hace parte de los acuerdos de consulta previa para la ampliación del Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Un trabajo que se viene adelantando desde el año 2016, en temas como: soberanía alimentaria y mantenimiento de los medios de vida.

Diana Castellanos, directora de la Territorial Amazonía de Parques Nacionales Naturales de Colombia, tuvo la oportunidad de abrir el evento reconociendo la importancia del trabajo que estas 33 mujeres, en el proceso de socialización a los no indígenas, sobre cómo su tradición cultural ha permitido la conservación del bosque y de las áreas cultivadas, manteniendo la seguridad alimentaria en sus comunidades.

Por otra parte, Manuela Ángel, representante asistente de FAO Colombia, destacó el hecho de que la silla morada, que representa a la mujer indígena en las oficinas de FAO a nivel mundial, estuvo ocupada por la sabedora Regina Matapi, una digna representante de esta población. Así mismo, resaltó la importancia de comprender las diferentes visiones del bosque que tienen las mujeres y los hombres y el papel de ellas como guardianas del bosque, de los suelos, de la tierra y del agua.

Luz Adriana Rodríguez, coordinadora del proyecto Corazón de la Amazonía, hizo énfasis en que la iniciativa “Fortalecimiento de mujeres alrededor de la chagra”, no sólo busca mejorar considerablemente la seguridad alimentaria de las comunidades, si no también, en gran medida, fortalecer el gobierno propio y a las mujeres en esta estructura. Rodríguez resaltó igualmente que los resultados de este proceso constituyen el primer paso de un largo camino, teniendo en cuenta que se necesita continuidad para que los conocimientos y saberes tradicionales lleguen a las nuevas generaciones. Nuestra visión es que la escuela empiece a apropiar todos estos procesos y conocimientos”, dijo Vélez.

El rol de la mujer y su compromiso con el territorio

Las cinco protagonistas del evento se tomaron la jornada para explicar, a través del ciclo de la chagra, cómo ha sido el proceso de fortalecimiento y recuperación de semillas y conocimientos. “Hemos intercambiando las semillas con las demás compañeras para que ellas puedan sembrarlas y para que no se pierdan”, afirmó Janeth Tanimuca.

Ellas contaron el origen de la chagra, cómo siembran, cosechan y cómo preparan sus alimentos. Pero sobre todo, destacaron el proceso de devolución, etapa clave para la conservación del bosque. “Nosotros dejamos unos tiempos para que se pueda recuperar el monte”, dijo Regina Matapi.

Este conocimiento ancestral, fue plasmado por las 33 mujeres de 11 comunidades diferentes y representantes de Asociación de Capitanes Indígenas del Mirití Amazonas (ACIMA), en unas cartillas que les fueron entregadas durante el evento. Esto es “conocimiento de ellas y para ellas”, resaltó Vélez. Y añadió, “El objetivo es llegar a las escuelas, a los niños y jóvenes”.
 
La chagra, un sistema sofisticado

En el conversatorio moderado por Carlos Rodríguez, director de Tropenbos Colombia, se resaltó la importancia de hacer visible y reconocer el conocimiento de las mujeres. Lo anterior teniendo en cuenta que los saberes masculinos y femeninos deben complementarse para tener sistemas agrícolas sostenibles.

Es vital entender que la chagra es un sistema altamente sofisticado que se ha desarrollado por varios miles de años, basados en el conocimiento y dominio del ecosistema. “Una chagra muy diversa, da un bosque muy diverso (…) La selva ha sido manejada durante milenios por comunidades indígenas y mantiene su cobertura de bosque gracias a eso”, concluyó Rodríguez.

Amanda Salcedo, representante de mujeres campesinas de San José del Guaviare, expresó la profunda admiración que tienen desde su comunidad hacia las mujeres indígenas y la gran necesitad, como campesinas, de aprender y adoptar todos estos conocimientos ancestrales y reemplazar las prácticas que han generado el deterioro del bosque, de la tierra y del agua.

Por último, Adriana Yepes, coordinadora de proyectos en FAO Colombia, mencionó que desde la parte institucional los intercambios interculturales y la documentación de conocimientos y saberes son mecanismos clave para que los sistemas como las chagras adquieran valor, reconocimiento y se perpetúen. Además, manifestó la importancia de divulgar estas experiencias y conocimientos invitando a los participantes del evento a replicar este mensaje.

Las conclusiones del evento se dieron alrededor del fortalecimiento y la preparación que han adquirido estas mujeres en los procesos organizativos de las comunidades, al contar con unos insumos de investigación alrededor de la chagra. Gracias a este empoderamiento se sienten listas y deseosas para participar abiertamente en instancias en donde se tomen decisiones que tienen efecto en sus vidas, su familia y su comunidad, por lo que seguirán aplicando a oportunidades de apoyo gubernamental, para continuar con los procesos de fortalecimiento y documentación de saberes y así seguir protegiendo la vida como guardianas de los bosques, el agua y el suelo.

*Foto de portada: Warner Valencia, Fundación CINDAP
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2019-11-21