VAUPÉS: LOS ACUERDOS DE PAZ, EL TERRITORIO Y LA DEFORESTACIÓN
Las etnias del Vaupés pertenecen a los pueblos indígenas que habitan territorios con baja deforestación de la Amazonía Colombiana, y que ocupan, además, amplias extensiones de este departamento y de los de Guainía, Amazonas y algunas zonas del suroriente de Putumayo.  Pueblos como el cubeo, tukano, siriano, yurutí, desano, wanano y tantos otros, comparten el territorio del Gran Resguardo del Vaupés, caracterizado por el buen estado de conservación de sus bosques, a pesar de la existencia de crecientes amenazas sobre los mismos.

De acuerdo con el IDEAMInstituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Es la entidad gubernamental adscrita al MADS que se encarga del apoyo técnico y científico sobre el estado y las dinámicas de los recursos naturales y del medio ambiente en el país. (2017), la deforestación en el departamento de Vaupés durante 2016 alcanzó las 1.949 ha (el 1,09% del total nacional), un valor bajo comparado con el de otros departamentos de la misma zona (especialmente Caquetá, Guaviare y Putumayo), pero que representa un crecimiento interanual del 74.6% con respecto al valor de 2015 (1.116 ha, que representaban el 0,9% del total nacional).

Un factor que puede ser un motor importante para el crecimiento de la deforestación en el departamento es el Acuerdo de Paz, alcanzado en 2016 por el Gobierno Nacional con la guerrilla de las FARC.  Por un lado, por la pérdida del control territorial que estas últimas ejercían sobre el territorio y sus bosques; por el otro, la llegada de nuevos actores a la región, ante un ambiente de mayor seguridad.  Esta posibilidad, que es común para muchas regiones del país, y que de alguna manera se asoma ya en las más recientes cifras de deforestación entregadas por el IDEAMInstituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Es la entidad gubernamental adscrita al MADS que se encarga del apoyo técnico y científico sobre el estado y las dinámicas de los recursos naturales y del medio ambiente en el país., así como en las alertas tempranas que cada 3 meses emite esta misma institución, ha generado reflexiones y preocupaciones en los pueblos indígenas del departamento, quienes se preguntan por el futuro del territorio indígena y por la posible pérdida de biodiversidad y de sus oportunidades de desarrollo propio.

En una serie de talleres, realizados en cuatro comunidades de igual número de zonales (asociaciones de autoridades tradicionales indígenas: AATIAM, AATIVAM, ASATRAYUVA y ASATIQ) de Vaupés, con el apoyo de la Fundación Natura y la cofinanciación de la Fundación Interamericana, los pueblos indígenas discutieron el posible efecto de los Acuerdos de Paz en su vida y su territorio, identificando como las principales amenazas la llegada de actividades mineras, de exploración de hidrocarburos, el turismo y el arribo de colonos y reinsertados a sus poblaciones.

Los indígenas manifestaron la necesidad de manejar los conflictos sociales y ambientales generados por estas actividades, a partir de las herramientas que proveen su conocimiento ancestral, el de sus ancianos y sabedores, y los instrumentos reflejados en sus planes de vida (algunos construidos, algunos en construcción y otros en revisión o ajuste).  Sin embargo, también manifestaron la necesidad de contar, para algunos de ellos, con el acompañamiento de las instituciones del Estado (que tradicionalmente no han hecho mucha presencia en la región), así como de organizaciones de la sociedad civil, nacionales e internacionales.

El énfasis, señalaron las comunidades consultadas, debe ser el fortalecimiento de sus organizaciones propias y de sus gobiernos tradicionales, la creación de nuevos liderazgos, sobre todo en los jóvenes y las mujeres, y la generación de oportunidades de desarrollo que sean coherentes con sus planes de vida y con su concepción de la vida y el territorio. El trabajo de estas mismas comunidades permite vislumbrar que el fin del conflicto les permite a las comunidades indígenas identificar y priorizar otros conflictos, de carácter endógeno, como la violencia intrafamiliar, el alcoholismo, o el pobre rol social de la mujer, que son comunes a todas las comunidades y que no permiten alcanzar la añorada tranquilidad. 

Las comunidades indígenas del Vaupés están comprometidas con la paz, no como un hecho externo a ellas, sino como un proceso que es fundamental para su buen vivir, y generarán una propuesta territorial de paz, con un énfasis ambiental, que será socializada con actores regionales y nacionales, y compartida con otras comunidades del país que adelantan una reflexión similar.
 
Blog
2017-09-06