PROBLEMÁTICAS DEL SECTOR AGROINDUSTRIAL-AGROFORESTAL EN EL GUAVIARE
Escrito por: Julio Roberto del Cairo 

La problemática del sector de productos agroforestales (caucho, cacao, frutales amazónicos y plantas culinarias), es la misma en todo el departamento del Guaviare: la debilidad organizacional.  No hay un acompañamiento administrativo, operativo, técnico y social por parte de la Gobernación y Alcaldías, ni de otros entes gubernamentales y privados que trabajan con las organizaciones. Poca atención se le presta a los aspectos administrativos y su relacionamiento e interdependencia con estos, lo cual las coloca en una situación de liquidación permanente por los bajos niveles de rentabilidad y, a veces, por grandes pérdidas en la producción.

En este sentido, la baja capacitación y sensibilización de los asociados en torno a la vida organizativa, incide en que estos asisten a las reuniones en donde son convocados para informes y toma de decisiones (asambleas), pero no toman parte activa en los momentos en que se requiere efectuar seguimientos y controles de carácter periódico o permanente, que comprueben el adecuado manejo de su organización. Este es papel, según ellos, de los directivos y para eso los eligieron y estos directivos a su vez descargan su responsabilidad en el representante legal, quien es la persona con más carga laboral y dedicación a la empresa, quien descuida, por esa dedicación a la organización, las labores propias de su predio.

De otra parte, los menguados capitales con que cuentan, les obliga, en muchos casos a trabajar a crédito, desmotivando a los asociados que suministran su producto ya que el mismo no es pagado en forma inmediata. Los accesos a capital de crédito financiero no contribuyen a consolidar la empresa, debido a los engorrosos trámites y exageradas garantías que se exigen para su adjudicación. Esto requiere una mirada un poco más laxa por parte de las entidades crediticias y el Estado, para brindarles posibilidades reales de inserción económica en el campo seleccionado.

Este exiguo nivel de desarrollo empresarial y organizativo origina el hecho de que las visiones de empresa sean tan limitadas que tan sólo se incide sobre la comercialización de materia prima, sin ninguna transformación, y no se proyectan a alcanzar niveles superiores de intervención del producto. De todas formas, hay un temor, por la misma fragilidad organizativa, a enfrentar nuevos retos.

De la falta de formación del capital humano a nivel de la parcela productiva, se hace evidente la baja calidad del producto ofertado a los compradores. No hay procesos de selección y manejo post-cosecha que redunden en una mejor calidad de la oferta. En el caso del Cacao y el Caucho no hay exigencias de calidad al productor por lo que se compra todo el producto, lo cual desincentiva a aplicar buenas prácticas, dado que no hay una mejor retribución por el producto. Por otro lado, las plantas culinarias y los frutales amazónicos han implementados exigencias de calidad y están empezando una etapa de transformación local de sus respectivos productos.

La ausencia de una Asistencia Técnica permanente brindada por el Estado a las organizaciones y productores debe ser una condición de obligatorio cumplimiento, teniendo en cuenta la problemática departamental que deviene del tránsito de lo ilícito a lo lícito, aunado a la gran problemática de deforestación que el Guaviare está sufriendo en los actuales momentos. De igual forma se suma a esta problemática la reinserción de los grupos guerrilleros, que deben ser orientados productivamente para que sus desarrollos económicos se centren en actividades sostenibles ambientalmente y no se dejen a libre albedrío, porque esto incitaría a buscar lo más fácil: Deforestar para producción ganadera.

Hay que romper, adicionalmente, con el arraigado concepto del papel aglutinador de las organizaciones campesinas para la producción (Asociaciones, Cooperativas), que con el cliché de “Empresas sin ánimo de lucro”, no logran generar nuevas ideas y ejercicios para generar acciones más decididas sobre el papel de sus entidades gremiales y sus productos bandera. Es entonces cuando se hace necesario agregarle una dosis alta de “Empresarismo” a estos entes, para que cambiando su visión respecto al papel que tienen que jugar en las economías, se articulen positivamente con ella, cambiando los esquemas de actuación conjunta, sin perder su esencia gremial y comunitaria, pero con una visión socio-empresarial de largo plazo.

Producción rentable – Socios activos y deliberantes – Control Social – Empresas integradas a cadenas productivas – Asistencia técnica estatal a organizaciones y productores – formación continuada del capital humano de acuerdo a las especificaciones productivas del territorio – créditos adecuados y plazos razonables, son elementos en los que se debe estar insistiendo en forma permanente, para alcanzar los objetivos de transformación del sector productivo del Guaviare y su entronque en la economía nacional. 
 
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2018-02-05