LAS FALLAS DE LA PRODUCCIÓN INTELECTUAL EN EL GUAVIARE
El Departamento del Guaviare, respecto a la producción intelectual e investigativa en los análisis realizados por CEPAL, aparece reportada con unas cifras notoriamente bajas.[1]

Guaviare siempre ha contado con la presencia de una institucionalidad investigativa representada en las acciones de la Corporación Araracuara (1980-1994) y de un Instituto Sinchi, que la reemplazó hasta la fecha.

De otro lado, existen entidades del orden nacional como el ICA y CORPOICA, con gran presencia hasta el año 2000, como también la CDACorporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y del Oriente Amazónico que ha desarrollado y apoyado diversas investigaciones y acciones en el territorio. En los últimos años los semilleros de investigación del SENA han colaborado en forma notoria en esta producción intelectual.

Así mismo el concurso de investigadores sociales particulares, o representantes de Universidades y ONG´s que han tenido asiento esporádico o permanente en el Guaviare y que también han apoyado las labores investigativas sobre la diversa problemática de la zona. De otro lado, la presencia y acción de la Gobernación y las Alcaldías, con evidentes restricciones presupuestales y humanas, han colocado también su aporte en la definición y acción sobre diversas temáticas sociales y productivas (Indígenas, Turismo, etc.), que han coadyuvado en la definición del quehacer departamental en búsqueda del desarrollo del territorio, en el marco de la producción sostenible.

En el año 2002 se realizó una investigación por parte de CINDAP[2], en la que en los anexos correspondientes al Departamento del Guaviare se clasificaban un total de 550 investigaciones y estudios realizados sobre el Departamento (1980-2002), pero que desafortunadamente no aparecían reportados como producción departamental. Se reportaban en las ciudades de origen de las entidades con presencia en la región (Bogotá, Villavicencio, Ibagué, Medellín), engrosando las cifras de investigaciones realizadas por ellas, con cargo a esas ciudades, pero en ningún momento atribuidas al Departamento investigado. Aún en la actualidad, con la presencia permanente del Instituto SINCHI, se continúan realizando investigaciones de diverso tipo, pero estas aparecen reportadas o bien para Leticia, sede principal del Instituto, o bien para Bogotá, donde se editan e imprimen los documentos.

Entonces el Guaviare no aparece en los récords investigativos del país. Estimamos en más de 1500 los títulos emitidos con base a estas investigaciones en el territorio al año 2017. Es una producción intelectual importante y orientadora de las acciones a desarrollar en el Departamento en los campos sociales, económicos y ambientales de su área geográfica.

El Instituto SINCHI, recoge buena parte de esta producción intelectual, pero no hay estrategias para efectuar su difusión de una forma efectiva para que a ella tengan acceso los investigadores y aún los pobladores interesados en algunos campos específicos.

Se estima conveniente, entonces. la creación de un Centro de Documentación Departamental que se dedique a la tarea de identificar, rescatar,  compilar y difundir en forma permanente la información producida en el territorio, o producido en otros lugares pero con alta pertinencia para el Guaviare, para que esta sea dispuesta para el conocimiento, análisis y utilización, de todos los sectores poblacionales según su interés específico, y sea la base de investigaciones posteriores que le den dinámica al proceso de crecimiento del conocimiento, arrojando herramientas efectivas para la realización de acciones destinadas a concretar transformaciones en las diversas áreas del quehacer del Guaviare. Para garantizar su funcionamiento, se debe volver obligatoria la entrega de los resultados de investigaciones motivada en una resolución de la Asamblea Departamental que exija su irrestricto cumplimiento por todas las personas, entidades, centros de investigación, etc., que se hagan presentes en el territorio para realizar pesquisas sobre cualquier campo del conocimiento.

Gran parte de nuestros investigadores, que llegan o están en el territorio, no ven la importancia de efectuar una profunda Revisión Bibliográfica para darle cuerpo y base teórica (cimentada en la práctica), a sus inquietudes investigativas. Cada cual quiere descubrir, desde sus orígenes, los fundamentos de la investigación que se planteó, dejando de lado pasos e insumos importantes que ya fueron definidos con anterioridad por otros investigadores, y en muchos casos, llegando a conclusiones similares a las que ya fueron obtenidas con anterioridad[3].

En el campo del conocimiento no existe información irrelevante y con mayor razón no existe información “vieja”. Los resultados de investigación siempre son actuales y por ello se debe profundizar en la comprensión de la misma, que es la única forma de darle dinámica al proceso de conocimiento. De lo contrario siempre estaremos buscando la fórmula mágica para “hervir el agua”, y no se trasciende a otros niveles que nos lleven a definir “cómo conservar el agua…”

Debemos también enfocarnos en los estudiantes del Guaviare y en la forma en la que ellos están aprendiendo a investigar. La investigación a través de medios electrónicos debe ser complementada con una guía por parte de los profesores para que no solo copien y peguen de internet sin analizar la información. Se tiene que garantizar la comprensión de lo investigado.

Con estos antecedentes debemos hacer énfasis en la formación en métodos de investigación desde edades tempranas en nuestros colegios y escuelas. El Centro de Documentación deberá cumplir un papel complementario al de los centros educativos, orientador y formador para estas nuevas generaciones, que les inculque la inquietud y curiosidad por el SABER cómo esencia básica de lo que significa el SER.
 

[1] Entre los departamentos que ingresaron en 2009 al estudio, se presentan las siguientes tendencias reciente de la ciencia, tecnología e innovación: Amazonas, San Andrés, Caquetá, Arauca y Casanare son ganadores; y Putumayo y Guaviare son estables. Estos últimos dos departamentos, que ocupan las posiciones más bajas, son estables debido a que sus rezagos son tan grandes que sus avances se convierten en impulsos poco efectivos. (Escalafón de la competitividad de los departamentos de Colombia.CEPAL, 2015
[2] CINDAP, COLCIENCIAS, SECAB. 2002. – Agenda prospectiva de Ciencia y Tecnología para el Norte Amazónico (Guaviare, Guainía y Vaupés).
 
[3] La experiencia de trabajo de CINDAP en Guaviare ha demostrado como se han realizado ensayos, por ejemplo de cultivos como palma africana que desde 1985 se han definido como no aptos para el territorio. En 1998 se mandaron a realizar estudios específicos respecto a la palma que ya se habían realizado con anterioridad y los resultados fueron similares a los obtenidos 10 años atrás. Hoy nuevamente insisten y están sembrando Palma, algo que no debería estar sucediendo.
 

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2018-01-17