DEFORESTACIÓN Y SECTOR GANADERO: ¿QUÉ DEBEMOS APRENDER DE BRASIL?
Por: Luis Cote
 
En el marco de las discusiones entre el gobierno de Estados Unidos y el Foro de Bienes de Consumo, y posteriormente en medio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible -Rio +20- nació la Alianza por los Bosques Tropicales 2020 –TFA 2020, por sus siglas en inglés-.  La TFA 2020 es una alianza público-privada cuyo objetivo es reducir, a partir de acciones voluntarias, la deforestación tropical asociada con los principales productos mundiales, como la soya, la carne de res, el aceite de palma y el papel. El pasado 26 de mayo, el Grupo de Trabajo sobre Latinoamérica de la Alianza realizó un Webinar en el que se abordó la meta de deforestación cero y su relación con el sector ganadero en Brasil.

Se debe recordar que en el 2016 la deforestación en la Amazonia brasilera alcanzó 800.000 Ha, el mayor número de hectáreaExtensión de tierra correspondiente a una dimensión de 100 metros por 100 metros.  Se estima que la deforestación de esta área emite aproximadamente 400 toneladas de carbono.s desde el 2008. Según algunas estimaciones, el 60% de las zonas deforestadas fueron destinadas a la ganadería extensiva. Por su parte en Colombia, el IGAC ha venido llamando la atención sobre la excesiva sobrecarga pecuaria en el país: aunque sólo 2,7 millones de Ha son aptas para la ganadería neta, actualmente se destinan 14 millones de Ha para tal fin. Aunque el aumento de la deforestación y la ganadería extensiva están relacionados, la forma en la cual los dos países han abordado la problemática ha sido disímil.

Desde el 2010, en Brasil es obligatorio el registro de todos los predios rurales en un banco de datos conocido como Catastro Ambiental Rural (CAR), que debe incluir además de datos geoespaciales información ambiental referente a su producción agrícola. En este punto, Colombia tiene mucho camino por recorrer -el país ni siquiera sabe con exactitud la totalidad de terrenos baldíos-, además de avanzar en la consolidación de la información de todos los predios rurales, dicho registro debería incluir ciertos criterios ambientales como en el caso del CAR brasilero. En el caso de Brasil, el Grupo de Trabajo sobre Latinoamérica recomienda la articulación de las herramientas existentes de monitoreo incluyendo la Guía de Tránsito Animal que actualmente está enfocada solamente en propósitos sanitarios. De igual manera en Colombia, la Guía Sanitaria de Movilización Interna (GSMI) debería incluir otros criterios además de los sanitarios.

Además de la consolidación de herramientas y su respectiva integración, el trabajo adelantado por la TFA 2020 en Brasil identifica un desafío aún mayor: la aplicación de dichas herramientas a la totalidad de la cadena de producción pecuaria. Aunque existen requerimientos claros para la compra y posterior sacrificio del ganado, la trazabilidad es muy compleja en la medida que el ganado puede pasar por distintas fincas desde su nacimiento hasta su sacrificio. En esa medida, resulta fundamental que las herramientas de monitoreo puedan aplicarse no solo a los proveedores directos sino también a los proveedores indirectos. Para lograrlo los miembros de8 la TFA en Brasil han designado un Grupo de Trabajo sobre Proveedores Indirectos (GTPI) que ha desarrollo un protocolo voluntario que promueve la intensificación ganadera en áreas de riesgo de deforestación y la articulación de los productores indirectos alrededor de determinados frigoríficos. Además se han consolidado aplicaciones móviles como herramientas adicionales para el monitoreo socio ambiental y la trazabilidad.

Este protocolo ha sido piloteado en el Estado de Mato Grosso, durante dicha experiencia se ha podido identificar la importancia de la asistencia técnica y la necesidad del diseño de incentivos financieros para que los productores apliquen voluntariamente procesos de intensificación ganadera y acepten las herramientas de monitoreo. Además se requiere un aumento en la transparencia y la rendición de cuentas de las herramientas actuales que a pesar de ser de dominio público no resultan de fácil acceso. Por otro lado, el GTPI también identifica la consolidación de acuerdos comerciales como una necesidad.

La relación entre la deforestación y la producción ganadera es bastante compleja, sin embargo los aprendizajes de Brasil y el trabajo de la TFA 2020, su Grupo de Trabajo sobre Latinoamérica y el GTPI, nos dan ciertas luces para abordar dicha problemática en nuestro país. La buena noticia es que Colombia hace parte de la TFA 2020 y la trasferencia de capacidades y aprendizajes de sus pares y aliados en Brasil es bastante probable. 

Para saber más de las políticas de reducción de DeforestaciónDesaparición o disminución de las superficies cubiertas por bosques producto de acciones humanas como expansión de la frontera agrícola, construcción de vías o asentamientos y ganadería, entre otros agentes. Sus resultados incluyen la degradación del suelo, liberación de Gases de Efecto Invernadero-GEI, pérdida de flora y fauna, cambios en las fuentes hídricas y alteración del ciclo del agua. en Brasil lee: ¿Cómo logró Brasil reducir su deforestación?
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2017-07-04